Y la consciencia parió Soles

Ya tenemos la confirmación de que el cambio de nivel es una realidad, no es una profecia, ni una intención, ni un deseo, ha empezado a materializarse con actos que todos podemos ver. El movimiento tampoco es el comienzo como muchos dicen, lleva años gestándose individualmente y es el resultado de un proceso personal. Todos y cada uno de los llegados a las plazas, en mayor o menor medida, han encendido su propia luz, y gracias a ella han podido ver lo que les reodeaba. Si esto no hubiera ocurrido en cada uno de nosotros previamente, el movimiento 15M no hubiera prosperado, como así pasó anteriormente con otros intentos del mismo estilo. Pero, ¿por qué en este caso sí?

Porque la Naturaleza se regula sola y ha llegado al límite, en Naturaleza está incluida la Humana. Cuando Ella necesita que algo cambie ya os digo yo que tiene recursos para hacerlo. Una clave: tener luz, el Sol, ver, engaño, indignación, kilometro cero acampada espontanea. Os invito a seguir el hilo……..
Quién mejor que el Sol para alumbrarnos. Astro emblemático, Divinidad en muchas antiguas culturas y no por capricho, ha sido y sigue siendo el principal complice del orden natural en la Tierra como emisor de los paquetes de información (neutrinos) que atraviesan la materia (Planeta y cuerpo humano incluido) influyendo sobre los impulsos inconscientes de los que en ella nos encontramos. Curioso y no por casualidad, que precisamente de la Plaza que lleva su nombre partiera y se pariera todo, en el kilómetro cero, así como lo es para el niño el canal del parto de la madre. Enfoques a todos los niveles en una misma dirección, hacia la potenciación del hemisferio derecho, de lo emocional, del cuidado interior, en fín, caracteristicas por excelencia de la energía femenina que confluyen y definen la personalidad del movimiento social que a muchos trae de cabeza. De cabeza, mal asunto, el que trate de entenderlo por ahí se perderá. Consciencia individual (honestidad/responsabilidad) es el secreto, la Unión el sentimiento, la armonía entre mente y espíritu la nueva necesidad. La indignación es solo la clavija que ha encendido la luz, la herramienta.

Porque hay que entenderlo como proceso y no como hecho puntual. Existe el concepto “masa crítica” que muchos conoceréis, es un número, una proporción, en este caso referido a la totalidad de personas que habitan el Planeta. Para que un cambio social tenga posibilidades de llevarse a término necesita alcanzar, como condición indispensable, esta determinada proporción o “masa crítica”, como todo, es una cuestión de energía intrinseca suficiente que mueva o contagie al resto. Pero volvamos de nuevo a la gestación. El futuro bebé antes de salir al mundo necesita de la suficiente masa corporal, necesita de un tiempo mínimo para ir ganando peso dentro de la madre, por debajo de los 2,500 gr su posibilidad de vida depende de métodos artificiales corriendo el riesgo de no sobrevivir. Igualmente para cualquier otro nacimiento la “masa” debe haber alcanzado un mínimo peso que garantice su continuidad. Digamos que en los anteriores movimientos ciudadanos, la “masa corporal mínima” no estaba aún formada, llamémosle en la comparación, que aquellos amagos fueron simples anuncios de existencia, o “contracciones”.  Ahora sabemos una vez producido el “alumbramiento” que la manifestación del 15M fue la “rotura de aguas” que anunciaba el parto, esta vez no era una falsa alarma. El nacimiento se ha producido, pero como bebé que es necesitará del máximo cuidado, y por supuesto tiempo para aprender. Necesitará de todo el Amor y la paciencia de sus padres. El riesgo es que pretendamos hacerle andar antes de que su motricidad esté desarrollada, si le empujamos podemos perderlo.

Porque el único movimiento posible era un movimiento natural, y esto solo podía darse por aquella generación cuyo ADN portara la suficiente información de base como para llevarlo a cabo. A ellos ni siquiera les hace falta hacer un esfuerzo, no les hace falta enceder ninguna luz porque la traen prendida de serie. Algunos no saben ni siquiera explicarlo, pero tampoco necesitan hacerlo porque simplemente lo sienten. Traen el cambio en sus células, la Naturaleza se lo dió y les envió a que lo hicieran, es como tener que explicar el color de ojos. Os invito a que habléis con ellos en una escucha activa, es increible, lo que para algunos de nosotros ha sido un trabajo de crecimiento personal de años para ellos es una evidencia sin la que no conciben la vida.

Para aquellos a los que este alumbramiento ha sido una sorpresa, para los que dudan de su continuidad, para los que miran y no entienden, no hay explicación racional porque se trata de una experiencia vital individual por la que pasas o no. Seguramente sigan en el mismo nivel que les impide participar en el espíritu del movimiento, y en vez de “respirarlo” se mantienen en la razón manifestando lo que sigue siendo, lo disfracen de lo que lo disfracen, MIEDO.

La Conciencia colectiva como resultado del proceso del despertar de la consciencia individual, es una puerta que una vez abierta es imposible cerrar, nadie que verdaderamente la haya tocado volverá a ser el mismo. Porque es el TODO, el comienzo del ansiado camino de regreso a casa. En cualquier caso y cualquiera que sea el resultado final, lo importante no será lo que pueda llegar a conseguirse a partir de ahora, porque lo más importante ya se ha logrado. Los muchos que pensaban que estaban solos han visto que no lo están, los que habían perdido la confianza en la Humanidad la han recuperado, los que se sentían ahogados en un sistema alienante han respirado aire fresco. Lo importante no son las Plazas del Sol, lo importante es lo que el Sol nos ha dejado en cada ciudad, en cada barrio, porque el verdadero objetivo ERA LA REUNIÓN. Esto es lo que tenemos que seguir manteniendo, de ellas dependerá nuestra subsistencia como especie. Al tiempo.

La Naturaleza se ha enfrentado al destino de división al que nos habíamos sentenciado y nos ha empujado a darnos la mano, dejémosla que siga actuando y disfrutemos de los planes que nos tiene preparados. Mejores que los nuestros, seguro.