Afrontar una separación

Cuando de forma individual hemos seguido nuestra propia observación, hemos trabajado en nosotros mismos y sentimos la necesidad de tomar otro camino porque nuestra felicidad pasa por la separación de la pareja, habrá que planificar cada paso para realizar un “buen proceso” y evitar en la medida de lo posible factores traumaticos que no tienen por qué darse si los cuidamos desde el principio. PROCESO significa tiempo, inicio, camino, tratamiento, intervalos, pasos, objetivos y fin. Para cada separación existe un adecuado proceso.

Si has llegado hasta aquí es porque en realidad internamente esa separación ya se ha producido, pero ahora se trata de dar el paso más difícil, llevarla a cabo, ponerse delante de ese temido toro lleno de leyendas urbanas que nos hicieron creer. No tiene por que ser así, y aunque en toda ruptura hay consecuencias emocionales desagradables, ni están todas las que son ni son todas las que están. Quiero decir, que también en este tema hay miedos infundados que la sociedad trasmite para preservar sus propios intereses.

Si antes de formar pareja hacemos un recorrido, si cuando decidimos unirnos e iniciar una convivencia planificamos, caminamos hacia, damos un tiempo, a una buena separación deberíamos darle lo mismo, no pretender finalizar de la noche a la mañana sino dedicarle el tiempo necesario para el correcto cierre. La huida es la peor indicación. El problema es que nuestro miedo, nuestra muchas veces voluntaria ceguera, los condicionamientos que nos rodean, hacen que llevemos la situación a extremos de forma que retomar desde el punto minimo necesario para la racionalidad a veces es imposible. Mi consejo es no llegar nunca a agotar las reservas, nadie deja que su casa se inunde mientras mira como aumenta el agua que cae de las goteras, o espera hasta a que su hijo entre en coma para llevarle al hospital. ¿Por qué dejamos entonces que algo que hemos creado y querido enferme hasta el punto de no poderlo mirar? Aunque esa no sea la casa en la que eres feliz y hayas decidido no continuar ahí, no permitas que su deterioro aumente, porque  tal y como la dejes detrás de ti así quedará en tu recuerdo y en tu corazón. una-sana-despedida Será algo con lo que carges el resto de tu vida, de ti depende que sea un lastre o un impulso.

La separación es un duro trabajo, requerirá de todas tus fuerzas, de toda tu concentración, de tu buena voluntad e interés si quieres que la página de ese capítulo se cierre adecuadamente. Será, dependiendo de tu capacidad para hacerla desde el amor o desde el odio. Nunca dejes que tus sentimientos llegen a lo peor, corta antes de perder toda posibilidad de dialogo, porque en él está la clave de tu presente y de tu futuro, de el de tu pareja y por supuesto de el de tus hijos si los tienes.

Así pues, el principal objetivo de una correcta separación es llegar hasta un dialogo racional libre de emociones, y para eso hay que prepararse. Lée, habla con quién haya conseguido una buena experiencia de separación, pide ayuda a un profesional, a alguien que sepa colocarte en la posición de observador, que limpie, que te de fuerza, que te ayude  a separar y a mantener al margen los sentimientos negativos para que ese dialogo pueda realizarse desde la madurez y no desde el dolor de la herida o el resentimiento. SI LOS DOS CONSEGUIS SEPARAR LAS EMOCIONES DEL HECHO PRESENTE, estaréis en disposición de aceptar la realidad y en consecuencia preparados para afrontarla de la manera más sana.

Tener una ex pareja amiga es posible, no es un sueño americano, es una cuestión de recargar la capacidad para hacerlo desde el amor, desde el reconocimiento por los buenos momentos vividos, por los hijos, desde la aceptación del final de una etapa, y sobre todo, desde el agradecimiento por la oportunidad para el aprendizaje que el otro nos dió compartiendo con nosotros aquella experiencia de vida.

Si has decidido separarte, prepárate y habla a tu pareja sobre la conveniencia para que también lo haga, no la confundas, no la engañes, sed honestos en todo momento, no entréis en la dinámica de buscar al culpable echando la basura encima del otro. Merece la pena hacerlo bien, dedicar el tiempo y el esfuerzo necesario, el resto de tu vida te lo agradecerá.