Incompatible con el miedo

Cuanto más conocimiento recibo, cuanto más aprendo, más siento que no sé nada. Es algo que se contradice con la educación que hemos recibido, inexplicable para la mente, incompatible con el miedo, pero absolutamente pleno para el Ser. La sensación de sentirte grande o pequeño ante la inmensidad del conocimiento es un buen índice para detectar desde donde estamos, leyendo, aprendiendo, observando….. recibiendo.

Lo que para el ego es vergonzoso o humillante y le ridiculiza, para el Ser es un sentimiento liberador que le hace crecer, le aumenta, potencia. Sentir frente a mí un infinito de posibilidades por descubrir, me hace Grande. Me hace grande estar en medio de algo inagotable. Sentirme nada, me fusiona con lo ilimitado.
Los que hayáis experimentado este sentimiento habréis observado que genera internamente un torrente energético de Amor entre tú y lo observado. Algo así como el Amor incondicional que nace en el niño de la admiración hacía sus padres, parecido al deseo de pretender alcanzar y abrazar la Inmensidad del Cosmos, o la ilusión desbordante por meter el océano entero en tu pequeño cubo de playa.

Es una sensación de Yo frente al Universo en íntima relación y diálogo. Un…. “Tú y Yo somos lo mismo, un formo parte de Ti”. Un “te quiero y soy querida, estoy hecha de Tú energía y eso me enorgullece, me hace tan grande y maravillosa como Yo Te veo a Ti”.

Después de sentimientos así…… ¿Como puedes sentirte solo?

Quizás esto sea también “un pequeño instante” en mi ola emocional, o un momento de locura transitoria. O todo lo contrario, una chispa de claridad mental, una visión transcendental de fusión con el Todo o la Nada a la vez. No lo sé.

No lo sé, pero el hecho de darme cuenta de lo realmente pequeña que soy, hace que me sienta más grande.