¿Ver para creer o creer para ver?

foto0251Pues sinceramente, yo pienso que ninguna de las dos cosas. Digo “pienso”, consciente de las limitaciones que todo proceso metal tiene como producto de las creencias adquiridas y de las propias experiencias. Si para reflexionar tengo que partir de alguno de los dos contenidos, descarto antes el que me trae la primera idea mental y elijo el de las experiencias personales, porque al menos es algo a lo que puedo responder en primera persona.

Padezco un impulso innato para intentar corregir lo que no funciona dentro de lo establecido, que me invita irremediablemente a cuestionar todo lo que me llega. En este sentido, las nuevas tendencias “positivistas” son todo un campo a explorar. He visto que muchos mensajes de los que proliferan en la red, en su intención de cambiar hacía una visión más ampliada de la vida, terminan cayendo en el mismo error de base que lo anterior que se pretende modificar. Os pongo un ejemplo de uno que he leído que me ha llamado la atención, cambia el “ver para creer” por  “creer para ver”, de lo que he sacado mi propio análisis, a parte de observar que esta supuesta nueva visión podría explicar cualquier tipo de fanatismo individual o colectivo.

Efectivamente, si necesitas ver para creer te estás limitando unicamente al plano 3D, al material , a lo que tu cerebro sea capaz de codificar a través de los sentidos físicos siendo interpretado posteriormente según el “programa mental” que hayas heredado y/o aprendido, una visión verdaderamente “estrecha” y sesgada de lo que te rodea. Pero decir que para ver hay que creer como si se estuviera cambiando algo, es engañarse, pues el proceso que se realiza es exactamente el mismo que el anterior. En ambos casos lo determinante es el contenido de tu “procesador”, el filtro desde donde interpretas lo que te llega (por los sentidos) o el material desde donde podrías crear otras realidades. Cualquiera de los dos procesos dependerá de lo que contenga tu “caja mental” de creencias.

Podemos decir que evidentemente hay unas creencias más “felices” o menos “castigadoras” que otras, pero a la postre, una creencia es una limitación, un constructo mental, un marco virtual que nos ponemos a nosotros mismos para poder interpretar lo que nos rodea.  Más tarde o más temprano entrarán en conflicto al interaccionar con otras diferentes o por pura influencia evolutiva, por lo que cambiando solo el tipo de creencias no erradicaremos definitivamente el problema de fondo. En este sentido deberíamos ser más ambiciosos, y ya que nos ponemos a cambiar, cambiemos lo que realmente genera el conflicto. Cambiemos el propio sistema de funcionamiento, acabemos con el sistema de creencias mismo. No será de la noche a la mañana pero como en cualquier otro proceso, cada paso nos acerca la meta.

¿Cuáles son entonces las posibles actuaciones?…….. Se me ocurren tres:

Primero, sé consciente que mientras dure tu experiencia en el plano material estarás limitado. Acepta tus limitaciones, sin aferrarte a ellas. Eres un Humano.

Segundo, cuestiona tanto lo viejo como lo nuevo, y selecciona personalmente tus filtros en función de los resultados de tu experiencia con ellos.

Tercera y quizás la más difícil, porque requiere mucha atención y autodisciplina para el entrenamiento. No juzgues, no etiquetes ni clasifiques, no dividas en “bueno” o “malo”, en “normal” o “raro”, en “siempre” o “nunca”, no te quedes en la primera respuesta ni en la más agradable, es probable que tu ego te engañe, busca más. Reflexiona. Experimenta, ten paciencia para esperar los resultados, y después despréndete de lo que no te sirva, pero tampoco te quedes con nada de forma permanente.

Toma y suelta, toma y suelta……..Imita la respiración.